El primer número de Cosmópolis apareció el 1 de mayo de 1894. La vida de esta revista, que se prolongó hasta julio de 1895, se resume en un total de doce entregas, lo cual indica un período de publicación bastante corto. Sin embargo, la influencia que ejerció en su época fue considerable porque en ella se concretizaron tendencias fundamentales del momento. Sus redactores -Pedro Emilio Coll, Pedro Cesar Dominici y Luis Urbaneja Achelpohl- establecieron un diálogo, o charloteo bastante polémico y animado que sirve como presentación editorial de la misma.
Es importante anotar que esta conversación sostenida por estos tres escritores, permite ver claramente el espíritu de confrontación literaria que en ese entonces caracterizaba a nuestro país. Así, observamos dos tendencias, convergentes en ese instante, que darán lugar a incansables discusiones entre muchos intelectuales. Estas dos posiciones o tendencias eran, en primer lugar, el convencimiento de que la literatura debía ser profundamente nacional, como un fiel reflejo de nuestra idiosincrasia y de nuestra realidad histórica y social, y en segundo término, la aspiración a la universalidad, es decir al cosmopolitismo. Pese a que Coll, Urbaneja y Dominici logran coincidir en muchos aspectos de este diálogo, los tres, en realidad, tomarán caminos diferentes y opuestos. Urbaneja Achelpohl será el más enconado defensor de la narrativa regionalista; Dominici hará una literatura, como han dicho críticos, preciosista, de corte europeizante, y Coll definirá su trabajo con una obra muy notable, demostrando ser uno de los escriores más talentosos de la historia literaria en Venezuela.
Fuente: Manifiestos literarios venezolanos
Juan Carlos Santaella
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